Soy Jen Monterroso,

masajista tántrica

 

Soy Jen, investigadora por naturaleza y apasionada del autodescubrimiento a través de las relaciones con los demás.

Durante mi infancia crecí marcada por entornos donde mi cuerpo aprendió a congelarse para sobrevivir. Poco a poco fui construyéndome a mí misma con mis corazas y mis carencias, pero pasaban los años y me iba dando cuenta de que me faltaba algo. 

Y ese algo era tan simple y complicado a la vez como el hecho de permitirme SENTIR. 

S E N T I R: con todas sus letras.

Sentir todo lo que la vida me iba poniendo delante en todas sus expresiones, tanto de dolor como de placer, con todo el abanico de matices que se iban abriendo.

En el 2010 empecé el camino hacia mi esencia a través del cuerpo con Reiki, Biodanza, Afroyin, constelaciones familiares, Gestalt, y me fui dando cuenta que lo que más me iba liberando de todas mis corazas era todo lo que pasaba por el cuerpo: danzar, mover, sacudir, abrazar, acariciar.

Y quise ir más allá:

  • El 2018 me formé como Quiromasajista en la escuela de Masaje Integrativo, de la mano de Agustín Reyes.
  • El mismo 2018 descubrí el Tantra y hasta el 2021 me sumergí en él con diferentes facilitadores, hasta llegar a la Formación de Masaje Tántrico y Cura Sexual con Verma Rodríguez, donde todas las piezas del puzle empezaron a cobrar sentido.
  • En 2023 me especialicé en el Diafragma: la puerta al corazón, de la mano de Jordi Gatell.

El cuerpo es nuestro gran vehículo y maestro, y a través de él podemos aprender, soltar, liberar, sentir y acoger tanto…

Cada parte de nuestro cuerpo merece ser reconocida y sentida. ¡Y te lo dice alguien que necesitó mucha escucha para poder descongelar y volver a amar y dar presencia a cada parte de su cuerpo! 

A través del masaje y la respiración, con toda mi verdad, intuición y escucha, acompaño a tu cuerpo físico y emocional para poder ir dejando espacio a tu parte Divina. Honrando todo tu SER con presencia, sencillez y tacto consciente, sin más intención que estar ahí en tu experiencia de sentir, acogiendo y sosteniendo todas las emociones que se puedan desencadenar.

 

Y tú, ¿te atreves a darle espacio a todo tu SENTIR? A todo lo acontece en ti, aquí y ahora.