Qué es Tantra

¿CÓMO VIVO EL TANTRA?

Una de mis frases favoritas es que no puede existir teoría sin práctica

Dicho esto, para mí, el Tantra es una filosofía de vida. Si buscáis una persona erudita en la teoría, esta no soy yo. Existen muchos maestros con muchísimo más conocimiento, de los cuales yo me empapo día a día. Desde la sabiduría de cada uno de los textos de Osho, hasta mi maestra Verma Kalavati, pasando por Astiko, Diana Richardson, Daniel Odier o David Deida (para citar algunxs).

Para mí, definir qué es el Tantra no es fácil. Más abajo os hablaré de enseñanzas, textos sagrados y orígenes, pero primero os quiero hablar de lo que ha supuesto para mí.  

Desde que me sumergí en el Tantra he descubierto y acogido todas mis partes con amor y me he podido ir despojando de las trampas y condicionamientos del Ego. ¿Eso significa que vivo iluminada? No. 

  • Significa, que con actitud de autodescubrimiento, no paro de explorar(me), investigar(me), jugar(me)…
  • Significa que voy dándome cuenta de cada sentir en mí, de cada parte donde llega la luz (también la más oscura). 
  • Significa que voy desdramatizando la vida y conectando cada vez más con el gozo, (que a veces se presenta de formas insospechadas). 
  • Significa que cada emoción que acontece en mí es escuchada y transitada, tiene espacio y forma sin que se quede enganchada a mí. 
  • Significa que mis pilares, que creía tan inamovibles, se han desmoronado y van tomando nuevas formas.
  • Significa que me veo liberándome cada vez más de prejuicios, convenciones sociales y culturales.
  • Significa que voy descubriendo, a través del gozo, que mi energía kundalini (Shakti) puede despertar encontrándose con la conciencia suprema de Shiva. 

    «Lo espiritual y lo corpóreo, la creación y la destrucción, la existencia y el vacío, la energía y la pasividad, lo femenino y lo masculino. Todo vive en ti».

    ¿Pero, cuál es el origen del Tantra?

    Si necesitáis conocer el origen ahí os muestro un pequeño resumen extraído de la web de Verma Kalavati, maestra con la que me formé en masaje tántrico y cura sexual:

    “Mucho se especula sobre la antigüedad y los orígenes del Tantra, pero lo que sabemos del cierto es que la mayor parte de especialistas sitúan la cuna del Tantra en las ciudades de Mohenjo-Daro y Harappa, en el antiguo valle del Indo, actual Pakistán, en el siglo V a.C. Aunque no hay constancia escrita hasta el siglo V d.C, donde surgen los primeros manuscritos o Tantras.

    Posteriormente, se desarrolló por los actuales estados de Kerala, Assam, Bengala, Tibet, extendiéndose finalmente por toda Asia, e incluso hasta el Este de Europa. Tuvo su mayor auge en los siglos IX, X y XI en la región de Cachemira donde floreció, sobre todo, el Tantra Shivaita con grandes autores como Abhinava Gupta, quien recogió en su Tantraloka, las diferentes tradiciones tántricas que existían entonces.

    (…)

    Pero el Tantra va más allá, el Vigyan Bhairav Tantra, texto sagrado que fue popularizado por el místico Osho, contiene 112 meditaciones que Shiva, el principio masculino, le ofrece a Shakti, el principio femenino, como respuesta a sus diferentes preguntas sobre el amor, la muerte, la conciencia… Son técnicas meditativas para que Shakti pueda experimentar en ella misma la respuesta. Y solo 6 de estas meditaciones hacen referencia directa al encuentro sexual.

    Es por esto que el Tantra puede definirse también como un conjunto de técnicas que tienen como objetivo desmontar la mente, desmontar el Ego. El propósito del Tantra es acercarnos a nuestra verdadera esencia, a nuestro verdadero Yo, abriéndonos a la vulnerabilidad, rindiéndonos al Amor, entregándonos completamente a la vida, confiados y alegres, haciéndonos conscientes de nuestro potencial y divinidad internas. Es una nueva visión sobre nosotros mismos, las relaciones con los demás, con la naturaleza, con el placer… Un entendimiento y comunión con el todo que NO pasa por la comprensión mental e intelectual de las técnicas en sí, sino por la experimentación a través del cuerpo, por la transmutación y sublimación de todos nuestros oscurecimientos e instintos primarios en Compasión, Aceptación y Amor, absorbiendo cada vivencia en el corazón.

    Debido a su expansión por el mundo y a la represión ejercida en muchas épocas pasadas por invasores de diferentes etnias y religiones, el Tantra pasó de ser un pilar de la sociedad, la cultura y el conocimiento de la época, a estar proscrito y perseguido, relegado a la práctica secreta de transmisión directa de maestro a discípulo. Se forman así múltiples escuelas muy diferentes entre sí, algunas de ellas contradictorias incluso, pero que pueden agruparse en dos grandes líneas: La línea blanca, sutil, meditativa y de rituales simbólicos como el Budismo Tántrico y la línea roja, directa, sexual y de rituales físicos como el Tantra Shivaíta o el Tao Sexual.

    El Tantra, independientemente de la línea o escuela que se siga, es un viaje hacia dentro, hacia el corazón y el encuentro con tu auténtica esencia: la libertad de tu Ser”.*

    *Fuente: https://vermarodriguez.com/tantra/