¿JUGAMOS?

Cuando poco a poco te vacías
acogiendo en ti todo lo que hay,
la rabia,
la pena,
el dolor,
el fuego,
la nostalgia,
lo que es,
lo que pudo haber sido,
lo que no fue…
 
 
Cuando te permites sentirlo,
vivirlo,
traspasarlo,
respirarlo,
amarlo…
 
 
Te das cuenta de que el espacio en ti
es infinito.
 
 
Y lo vas llenando,
de calor,
de amor,
de presente,
de baile…
 
 
Y tu propio fuego es el que te permite levantarte,
y rendirte,
a tu ritmo, a tu son.
 
 
Y das la bienvenida a TODO,
porque sabes que vivir es un juego,
a partes gozoso y a partes tremendamente desgarrador.
 
 
¿Jugamos?

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