ESCUCHA A TU CUERPO

Solo así podrás saber si están en los sitios correctos.
 
Sabrás cuando es un SÍ y cuando es un NO.
 
Tantos años olvidado, nuestro cuerpo pulsa por ser validado.
Primero te hará falta un puñetazo para despertarlo, pero más adelante una simple caricia energética devendrá suficiente.
 
Nuestro cuerpo enferma porque grita para ser escuchado.
 
¿Cuántas veces se nos ha cerrado el estómago ante una situación incómoda?
 
¿Cuántas veces se nos ha disparado la ansiedad ante un hecho inhóspito?
 
¿Cuántas veces una aparente gripe nos ha servido para frenar?
 
¿Cuántas veces hemos tenido la certeza de no estar en el lugar correcto pero hemos seguido ahí por miedo a conectar con nuestras heridas? miedo a ser abandonados, a nos ser suficientes, a nos ser amados…
 
¿Cuántas veces nosotros mismos hemos invalidado lo que nuestro cuerpo estaba comunicando a gritos?
 
No es tarde para reconectar con él.
No es tarde para dar al cuerpo la escucha que merece.
 
Eso sí, cuando empiezas, no hay vuelta atrás.
 
¿Te atreves?

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *